















Todos estos daños sumados a que la tela aparecía con muchas pérdidas de policromía que correspondían a que la tela ha estado doblada a causa de manipulaciones anteriores, han hecho que dichas pérdidas sean muy acusadas y ocupen gran parte del lienzo, debilitando también la tela propiamente dicha.
Para intentar subsanar estas deformaciones, el tapiz se ha colocado sobre una madera de las mismas dimensiones del original y se ha tensado con pinzas de presión y tanto la tela, como el marco de tapiz, se ha sometido a un tratamiento mediante un calor y humedad controlada.
Se han reintegrado las zonas donde se ha perdido la policromía, mediante esta técnica, se han ajustado los tonos y se completa la lectura de la obra.